Mi edad? Jajaja

Alguna vez alguien querido y sabio me comentó que cuando salimos de la escuela todos nos volvemos atemporales. Ello fue porque llegué a comentarle que era muy pequeño. En ese momento incluso el comentario no me cayó muy bien, creo que hasta me molesté, pero si abres tu mente, el tiempo te hace reflexionarlo todo, solo hay que darnos la oportunidad. No había entendido bien el tema pero comprendo que cuando estás bajo el yugo estudiantil todos los compañeros que te acompañan tienen, sino tu misma edad, si una diferencia que a lo mucho oscilan, de no mas de año y medio.

Todos tenemos la certeza que el compañero con el que estudiamos desde la (pre) primaria son de nuestra misma edad, de nuestra misma brecha generacional. Cuando salimos de la escuela (no importa el nivel de estudios, solo cuando uno deja de estudiar y uno se enfrenta a la vida) y entras a trabajar, por decir un ejemplo, te das cuenta que tus compañeros con los que pasas casi todo el día, con los que vences batallas, explotas en risas, se acompañan en triunfos y que algunos, no muchos, se transforman en tus amigos.

Una llega a dudar incluso en pensar el cómo alguien tan grande o tan chico, en comparación con uno, se ha vuelto tu confidente; una de tus personas favoritas; tu sensei-padawan; tu Pinky y Cerebro; tu binomio, tu AMIGO. No tengo la respuesta pero lo que sí sé es que no tiene que ver la edad… De pequeña hubiera pensado que era una broma pesada que grandes amigos rebasarían la línea de la “normalidad” del comparativo de la edad. Todo es tan relativo, hoy lo sé…

He escuchado y leído en libros de auto ayuda que lo importante no es la edad sino el cómo te sientes con respecto a ella y que esa y solo esa es la verdadera edad. Chorradas, diría yo, la edad es una, el cómo te cuides y seas de animoso o amargo es distinto.

El milagro de todo esto, parecería exagerado comentar, es el abanico de posibilidades para conocer a personas y por ende la oportunidad única de echar a tu saco de amistad a alguna que otra persona no importando la edad.

La edad sirve para comenzar a cuidarte, para hacerte estudios, para trazar la línea promedio de vida que la ciencia médica dice que posiblemente vivirás, para en el caso de mujeres reproducirte, pero no le encuentro ninguna otra utilidad. Ya me he acordado de otra utilidad, para el número de velitas que deberán colocar en tu pastel de cumpleaños y por que suele ser una pregunta que te hacen cuando vas al doctor; para la póliza de seguro de vida y de gastos médicos a contratar o incluso para los generales para identificar a un probable delincuente.

Hoy tengo grandes amigos en particular hablaré de dos grupos, uno oscila entre los 28 años y otros en más de los 65 años y clara estoy que un día mis amistades con edades tan disímiles, podríamos sentarnos a platicar y muy cierta estoy también que encontrarían en la plática de todos lo mismo que yo he visto; el brillo en sus ojos, lo que yo descubro cuando los veo; nadie cuestionaría que son personas inmaduras o con exceso de madurés; más bien creo que el de más corta edad diría que admira mucho la experiencia de los que son más grandes y los más grandes dirían que admiran la inteligencia de los que su edad distan entre 30 años de la suya; posiblemente todos estarían unidos por algo, por la admiración que pudieran causar un grupo del otro ¿Por qué preguntamos la edad?, aun no lo entiendo, pero de seguro debe de haber algo detrás de la edad, una secreto que no nos ha sido revelado, porque no encuentro la razón del interés de la edad, como tampoco encuentro la razón de no decirla, lo que pasa a muchas mujeres, que no las critico, las respeto, pero eso no me da las respuestas para poder comprenderlas o defenderlas.

Yo tengo la edad suficiente para trabajar, leer, hoy escribir, saber lo que quiero, a veces no tanto, para hacer tonterías, para reírme, para platicar, para discutir, para hacer ejercicio, para ver series, para cocinar, para hacer todo lo que quiera hacer, incluso para hacer nada (eso me encanta!!!). Mi edad me permite hacer lo que quiera, platicar de todo o de nada, si eso prefiero y con las personas que quiero. Solo tengo un requisito, que la gente con la que comparta una plática sepa que la edad no es importante porque ambas partes queremos escuchar al otro y las perspectivas desde las diferencias en que nuestros sentidos han experimentado la vida y ello nos hace enriquecernos como personas.

Hoy mis conocidos son muchos, ya han sido muchos años de ir acumulando gente nueva que se va sumando a mi vida; pero amigos son tan pocos, todos con pláticas cautivadoras. Cada vez que puedo compartir momentos con ellos, los disfruto y ratifico que para que los seres semejantes o los que se complementan se encuentren, no hubo cuestionario que llenar en donde fue requisito pasar por un rango de edad. Solo bastó una plática que los identificara y adoptara como parte de mi Clan.

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