Job Burnout, Síndrome de Agotamiento Profesional

por Psic. Karen Kuri24-09-2018

Catarsis

Las emociones humanas son una reacción totalmente subjetiva a los estímulos que se nos presentan por factores físicos y externos. ¿Quién no ha sentido ansiedad? Podría decirles que existen personas que no han reaccionado ante lo que les pasa en el día a día –desde los nervios de olvidar un examen o la sensación de un beso- , pero eso sería casi imposible por el contexto cultural, personal y específico de los seres humanos.

La ansiedad, particularmente, es definida como una emoción compleja. Se refleja por un conjunto de respuestas físicas, vivenciales, conductuales y cognitivas. Las emociones son parte de los seres humanos para ayudarnos a sobrevivir, así que la ansiedad no es la excepción. Esta emoción es una respuesta ante una situación de peligro, ayudándonos a actuar con rapidez y eficacia para evitar algún daño. ¿A qué quiero llegar con todo esto? Simplemente explicarles que sentir ansiedad tiene un propósito. No sólo es algo que nos afecta, sino que también nos ayuda. Si se ponen a pensar, todas las emociones son la base de la motivación humana, ayudándonos a lograr objetivos; desde sobrevivir ante la amenaza de un asalto, hasta entregar a tiempo el proyecto que te piden en el trabajo. Aquí viene la parte compleja, los seres humanos no sólo actuamos con base a los peligros externos o físicos, sino que tenemos el privilegio, o no tan privilegio, de anticipar el peligro. De igual forma, no sólo somos capaces de anticiparlo, sino de crearlo cuando muchas veces es probable que no llegue a pasar. 

“El trabajo es la actividad actual a la que las personas le dedican mayor tiempo del día, lo que implica una alta cantidad de estresores con carga emocional.” – Gil-Monte

Personalmente, mi pasión es la aplicación de la psicología en las áreas de trabajo, y me he dado cuenta de lo mucho que las organizaciones necesitan apoyar a sus colaboradores con respecto al manejo de la ansiedad y el estrés. 

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), México es un país con un ingreso muy bajo y una jornada laboral mucho más extensa que en otros países, como Alemania. Esta situación económica nos hace mucho más propensos a padecer de desequilibrios emocionales, debido al poco tiempo que tenemos para actividades personales, y al estrés que puede generar el no tener un ingreso suficiente para lidiar con gastos necesarios. 

Por otra parte, vivimos en un mundo que quiere ir deprisa. Estamos bajo constante estrés al darnos cuenta que no nos alcanza el tiempo, nuestros pensamientos son agitados, controlados por notificaciones, llamadas y agendas repletas. ¿Qué pasa con esto? no es que esté mal, pero vivir deprisa implica hacerlo en conjunto con el estrés y la ansiedad, sin lograr disfrutar el momento por estar anticipando el futuro. Por esta razón, en los últimos años se ha presentado un nuevo síndrome, síndrome de burnout, asociado con la ansiedad y el trabajo.

Este síndrome es un tipo de estrés crónico provocado en el contexto laboral, pero que afecta en todos los aspectos de nuestra vida. Existen factores que nos hacen más propensos a sufrir el síndrome de burnout, tales como: identificarnos fuertemente con nuestro trabajo y la falta de equilibrio razonable entre nuestra vida laboral y vida personal; asumir tareas y funciones que no corresponden a nuestro cargo pero queremos ser de ayuda a los demás; trabajar para un empleo relacionado con proporcionar nuestro servicios directo con clientes, sean doctores, enfermeras, consultores, trabajadores sociales, maestros, vendedores y otros. 

Es importante hablar de los posibles síntomas para identificar la presencia de este síndrome. Los principales son:

  • Agotamiento emocional: estrés básico que se presenta por las exigencias del trabajo y hay una pérdida de energía a nivel físico y mental, generando sentimientos de frustración y tensión. 
  • Despersonalización: se caracteriza por respuestas negativas, insensibilidad o indiferencia, y disminución de disposición a aspectos laborales. 
  • Realización personal: se refiere a sentimientos de incompetencia o falta de productividad y logro profesional. Como parte de este síntoma, la autoestima se ve gravemente afectado al presentar sentimientos de culpa por no lograr los objetivos. 

La razón principal por la que escribo hoy, es para que esto llegue a todos aquellos que sufren estos síntomas y logre proporcionarles la información necesaria para que busquen ayuda, sepan que tiene solución y pueden llegar a sentirte bien en sus vidas personales y laborales. 

Con respecto a los tratamientos, existen varios, así que no están solos en esto. Los psicólogos también luchamos todos los días en el trabajo para poder ayudar a todos ustedes.  La estrategia individual es una terapia centrada en identificar los pensamientos negativos e irracionales que genera la ansiedad para poder tener un control sobre ellos y romper con el círculo vicioso del pensamiento irracional. Este círculo vicioso lleva a una baja autoestima y, por lo tanto, a un bajo rendimiento (coludido con síntomas físicos de fatiga) y esto hace que incrementen los pensamientos irracionales, una peor autoestima y así sucesivamente. Esta terapia es conmunmente acompañada con enseñar a las personas que sufren de ansiedad ciertas técnicas de relajación y de estrategias conductuales que te ayuden a separar el trabajo de la vida personal. El segundo tratamiento es la intervención grupal. Esta técnica se centra en la búsqueda de apoyo social de aquellos que pasan por situaciones similares, que influyen en la prevención y tratamiento del burnout. Por último, existe la intervención organizacional, la cual trata de insertar profesionales, que tengan conocimiento sobre las estrategias y comportamientos de este síndrome en las organizaciones para apoyar con talleres y terapias grupales a aquellos colaboradores que necesitan enfrentarse con la variedad de problemáticas que sobrevienen en un día normal de trabajo. 

Lo ideal es combinar las tres estrategias en las áreas de trabajo. Este tipo de ayuda la pueden encontrar contratando una consultora de recursos humanos externa a la empresa que les haga un plan estratégico de acuerdo al rubro de la empresa y le proporcione el apoyo necesario a todos los que la conforman. Esto no solo es un beneficio para el personal, sino que también se ha observado que el bienestar emocional de los empleados genera un aumento de productividad y efectividad organizacional, de tal forma que la empresa también se beneficia de estos cambios. 

Debemos tener en cuenta que los humanos nos diferenciamos por ser seres sociales. Nos ayuda compartir nuestras experiencias con otros. Nos hace sentir bien el saber que no somos los únicos que pasamos por ciertas circunstancias y desde que nacimos pertenecemos a un grupo del cual buscamos apoyo que nos de seguridad. Una forma de prevenir o mediar los grados de estrés crónico de este síndrome es contando con una red de apoyo social satisfactorio. No tengan miedo ni vergüenza, es parte de nuestra naturaleza pedir ayuda. El primer paso para cualquier adversidad es identificar y asimilar el problema; si se identifican con esta información, lo que viene ya es mucho más fácil, eso se los aseguro. La curación es el final del conflicto con nosotros mismos, si nos sentimos bien lo vamos a reflejar en todos los aspectos de nuestra vida. 

Me gustaría concluir reflexionando un poco sobre la importancia de estar en un trabajo que realmente nos llene como personas. La realización personal es un factor de suma importancia para evitar el agotamiento emocional; sentirnos motivados y satisfechos con nuestro trabajo genera un menor riesgo de sufrir de síndrome de burnout. Trabajar en nuestra autoestima es también vital para la salud laboral, ya que está comprobado que es un factor de protección contra cualquier tipo de trastorno, físico o mental. Cuiden de su cuerpo, aliméntense bien y realicen actividad física. 

En lo personal, tener contacto con la naturaleza, pasear a mi perro, sentarme en el jardín mientras leo un libro, hacer ejercicio, son actividades que me ayudan a reconectarme conmigo misma y que me hacen sentir bien. Meditar por lo menos 5 minutos al día, podrían hacer mucho más que cualquier otra técnica, hoy en día es considerado una gran herramienta para conectar contigo mismo, reflexionar y conocerte cada día mas. Y por último, no se olviden de rodearse de personas que sacan su mejor versión, que los motiven y apoyen, y con las que puedan disfrutar de su compañía. 

Su potencial es ilimitado.

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