Grounding

por Michelle Becker03-08-2020

Catarsis

La ansiedad se caracteriza por miedo, muchas veces a situaciones imaginarias o que no han sucedido, lo cual nos hace pensar que el origen de esta se encuentra en la mente. Si bien trae consigo síntomas físicos, estos llegan después del pensamiento o el estímulo externo.

Si bien la terapia, y en algunos casos los medicamentos, son importantísimos para tratar un trastorno de ansiedad, hay varias técnicas que nos pueden ayudar a aliviar un ataque de pánico en el momento que sucede o está por empezar. 

Una de ellas es el “grounding”: se podría traducir como la conexión con la tierra. La idea es enfocarnos en nuestro alrededor con nuestros cinco sentidos para salirnos de la mente, distraernos de los pensamientos y concentrarnos en nuestro cuerpo y el entorno físico. La forma más fácil y rápida de hacerlo es con la técnica 5-4-3-2-1:

Cierra los ojos y respira hondo un par de veces. Después:

  • Cuenta 5 cosas que puedas ver a tu alrededor (aunque tengas los ojos cerrados, imagina lo que hay a tu alrededor)
  • 4 cosas que puedas tocar (puede ser desde tu ropa, una parte de tu cuerpo, el piso o la silla donde estés)
  • 3 cosas que puedas escuchar (el silencio es un sonido también y se vale que no llegues a tres)
  • 2 cosas que puedas oler (concéntrate en tu respiración y no pasa nada si no distingues ningún olor)
  • 1 cosa que puedas probar (tu saliva o tus labios)

Además, podemos traducir esta idea del grounding al sistema de chakras y trabajarlo no sólo en caso de emergencia, sino como una herramienta de nuestra vida diaria para reducir la ansiedad.

Para quienes no sepan los chakras son 7 puntos energéticos en nuestra cuerpo que van desde la base de la columna vertebral hasta la coronilla. Están en el mismo lugar para todos y aunque son puntos de energía están situados donde hay varias terminaciones nerviosas que gobiernan aspectos físicos de nuestros órganos y emocionales. Por eso, si movilizamos la energía de ciertos chakras podemos curarnos de enfermedades o cambiar estados de ánimo. 

Cada uno se desarrolla en diferente etapa de nuestra vida, empezando desde que estamos en la panza de nuestra mamá. 

El primero que está en la base de nuestra columna se llama Mulhadara y significa raíz. Gobierna nuestra seguridad y cuerpo físico. Se desarrolla entre los 0 y 12 meses. Durante este edad no podemos valernos por nosotros mismos y dependemos de nuestros padres para cumplir con nuestras necesidades básicas como la alimentación y las afectivas, qué tanto estuvieron presentes para calmar nuestro llanto, abrazarnos, etc. Es por eso que en este tiempo se determina la seguridad con la que afrontaremos el mundo. Si nuestras figuras paternas nos hicieron sentir cuidados a esa edad nos relacionaremos con el mundo desde un lugar seguro, de lo contrario creceremos con heridas de abandono que harán que veamos todo desde un lugar de miedo. 

Si pensamos en como trabajar la ansiedad en el sistema de chakras, lo principal para disminuir la ansiedad sería tener Mulhadara balanceado para poder sentirnos seguros en este mundo pues y estar conectados con nuestro cuerpo (más que con los pensamientos).  

Y como lo dice su nombre, se trata de conectarnos con nuestra raíz. Hay muchas terapias que nos ayudan a balancear los chakras pero algunas que podemos hacer nosotros son: yoga, cocinar, jardinería para estar en contacto con la tierra y naturaleza, darnos masajes para sentir nuestro cuerpo y repetir algunas de estas afirmaciones: “ el mundo es seguro para mi” “el universo me sostiene” “Amo mi cuerpo y su sabiduría” “Yo me cuido” “Agradezco mi vida”