Gratitud

por Michelle Becker11-06-2019

Catarsis

Desde hace mucho tiempo había estado pensado en incluir la práctica de gratitud en mi vida. Había leído que es un buen método para combatir la ansiedad porque nos ayuda a enfocarnos en las cosas positivas que tenemos en vez de en los problemas (reales o inventados).

A pesar de ser una cosa tan sencilla y que no toma más de 5 minutos al día no lograba empezar, hasta que platiqué con una amiga y me dijo que ella ya lo estaba haciendo y que si se sentía diferencia en su forma de reaccionar ante algunas situaciones. 

Así que compré una libreta y desde hace una semana diario escribo 5 cosas por las que estoy agradecida.

A mi me gusta hacerlo por las noches, pues siento que así duermo más tranquila y aprovecho para anotar situaciones que pasaron durante ese día. Pueden ser  cosas que a veces damos por hecho y no nos damos cuenta lo afortunados que somos de tenerlas como nuestra salud o la de nuestra familia, hasta cosas que pueden parecer insignificantes como tener la oportunidad de comer tu comida favorita, disfrutar tiempo a solas o recibir un mensaje. El chiste es que a pesar de todo lo malo que esté pasando por tu cabeza logres detectar cinco cosas buenas por las que estás agradecido.

Seamos realistas, no te va a quitar la ansiedad, pero por lo menos puedes empiezar a cambiar tu forma de ver los problemas y dejar de pensar en fantasías catastróficas. Además, no necesitas nada más que una pluma, papel (o las notas de tu celular) y un par de minutos.

Hay muchos más beneficios de practicar gratitud e incluso se han hecho estudios para comprobarlos:

  • El Centro de Investigación de Mindfulness de UCLA aseguró que la gratitud cambia las estructuras neuronales, libera las hormonas “buenas”, regula el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico y nos hace sentir más felices.
  • A nivel neuroquímico la gratitud es actúa como catalizador de algunos neurotransmisores encargados de regular las emociones, la ansiedad y la respuesta al estrés ,como la serotonina y la dopamina. Además, nos ayuda a enfocar nuestra mente  en el lado positivo de las cosas lo cual nos hace sentirnos motivados y concentrados en el presente (Dr. Alex Korb en su libro Upward Spiral)
  • El Dr. Korb en su libro “Grateful Brain” también dice que nuestra mente está condicionado para funcionar de manera repetida. Por ejemplo, el cerebro de una persona que se preocupa demasiado inconscientemente reaccionará de manera negativa a cualquier situación. Según el, no podemos enfocarnos en cosas buenas y malas al mismo tiempo, pero podemos practicar gratitud regularmente para entrenar a nuestro cerebro a reaccionar a emociones positivas y así reducir la ansiedad.
  • Un estudio realizado por Counting Blessings vs Burdens (2003), para evaluar el efecto de la gratitud en el bienestar físico, indicó que el 16% de los pacientes que mantuvieron un diario de gratitud reportaron síntomas de dolor reducido y estaban más dispuestos a cooperar con el procedimiento de tratamiento. Una porque regula el nivel de dopamina y reduce de dolor.
  • En otro estudio realizado por McCraty and colleagues (1998), encontraron que los participantes que se sintieron agradecidos mostraron una importante reducción en el nivel de cortisol, la hormona del estrés.
  • También ayuda a dormir mejor,  pues según  estudios realizados activa el hipotálamo y, por lo tanto, regula todos los mecanismos corporales controlados por esta parte del cerebro, incluyendo el sueño.

A veces nos tardamos mucho en empezar una cosa nueva, pero te recomiendo que no lo pienses más y a partir de hoy empieces con este nuevo hábito. A final de cuentas no tienes absolutamente nada que perder y la próxima vez que sientas ansiedad vas a tener una nueva arma para luchar contra ella.