El yoga y la ansiedad

por Michelle Becker10-12-2018

Catarsis

El yoga es una disciplina que se originó en India hace más de 5,000 años. Sus beneficios van más allá de los físicos, pues además de trabajar la flexibilidad y fortaleza del cuerpo en una práctica se involucran también la mente y el espíritu. La idea es unir todos estos aspectos para generar un balance interno.

Hay personas que deciden sustituir la terapia convencional y los medicamentos con yoga. De hecho, la Asociación Internacional de Terapeutas de Yoga  (https://www.iayt.org/page/LearnAbout) se ha encargado desde 1989 de llevar a cabo estudios para poder establecer esta disciplina como una terapia reconocida para curar diversos males. 

Es muy importante que antes de tomar una decisión sobre que tratamiento seguir acudan con un profesional de la salud que los pueda orientar. El yoga puede ser utilizado como complemento y no necesita ser recetado por un doctor, pero es indispensable que un médico les haga saber si necesitan algún otro tipo de ayuda. 

 

¿Cómo ayuda el yoga a reducir la ansiedad?

  • La mente se enfoca en la práctica dejando a un lado los pensamientos negativos, ya que  se necesita conectar la respiración con el movimiento del cuerpo y con la mente.
  • Durante una práctica de yoga se involucran técnicas de respiración (conocidas como pranayamas) que ayudan a reducir nuestro nivel de estrés.
  • Las posturas (conocidas como asanas) ayudan a reducir la tensión muscular. 
  • Las secuencias de posturas o ciertos tipos de yoga incrementan la actividad física de nuestro cuerpo generando endorfinas, conocida también como la hormona de la felicidad. 

En términos más específicos el yoga nos ayuda con el control de varias sustancias que se generan en el cerebro:

  • Aumenta los niveles de GABA (un neurotransmisor asociado con la respuesta del cuerpo ante el estrés por lo que los niveles bajos de este en el organismo han sido vinculados a trastornos de ansiedad y depresión). Según un estudio quienes realizaron yoga por una hora vieron un incremento de 27% mientras que los que sólo leyeron por una hora no vieron cambios. 
  • Reduce los niveles de cortisol (la hormona que se libera como respuesta al estrés. Si tenemos demasiada en nuestro organismo o se genera cuando no es necesario produce muchos efectos secundarios, entre ellos el trastorno de ansiedad).
  • Aumenta los niveles de serotonina (el neurotransmisor que regula el humor, el apetito y la producción de melatonina o la hormona del sueño) por lo cual mejora nuestro humor y sueño.

 

Existen diferentes tipos de yoga y aunque todos tienen los mismos principios puede cambiar un poco el enfoque:

  • Hatha: es la más practicada hoy en día y la base de muchos otros estilos. Cualquiera puede hacerlo ya que se centra en posturas y movimientos simples y pausados. Se basa en los principios antiguos por lo que aprenderás a calmar la mente y controlar la respiración.
  • Ashtanga: es un yoga rápido y fluido con posturas predefinidas y sincronizadas con la respiración. Si eres principiante y no has estado físicamente activo puede que este estilo no sea el ideal para ti. 
  • Restaurativa: es una yoga suave enfocada en la relajación física y mental. 
  • Vinyasa: el principio básico de este estilo es coordinar el movimiento con la respiración. Aunque es muy dinámico, activo y fuerte puede realizarse por cualquiera ya que se ajusta la nivel de experiencia de cada quien. 

Aunque estos son los principales estilos, hay muchos otros. Puedes leer sobre ellos aquí https://www.yogateca.com/tipos-de-yoga/

Si estás interesado en incluir el yoga en tu vida te recomendamos probar diferentes estilos y maestros para decidir cual te funciona mejor. Si no tienes un estudio cerca o la oportunidad de acudir uno puedes buscar vídeos en línea, lo único que necesitarás es un espacio donde nadie te moleste por un rato. 

En nuestra sección de Estilo de Vida puedes encontrar algunos totorales con diferentes expertos que te pueden ayudar.