Cuando la ansiedad llega a la patología

por Paolina Beteta07-08-2020

Catarsis

Escrito por: Psic. Paolina Beteta (Maestra en Psicoterapia Individual y de Pareja)

Las emociones no son buenas ni malas, simplemente SON.  Generalmente, relacionamos emociones como el miedo o la tristeza con algo negativo y emociones como la felicidad o el placer con algo positivo; sin embargo, esta connotación no es real. TODAS las emociones son condiciones naturales que nos ayudan en nuestro desarrollo.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una sensación o un estado emocional NORMAL ante situaciones cotidianas estresantes. Es una respuesta adaptativa que prepara al cuerpo para actuar ante una situación de emergencia (fight or flight).

Nuestros antepasados utilizaban este mecanismo de lucha o huida cuando se enfrentaban a un depredador. Hoy en día, cuando percibimos un peligro o una amenaza, nuestro sistema nervioso se activa de la misma manera que cuando nuestra vida realmente corría peligro.

Aquí viene la importancia del manejo adecuado de nuestras emociones. Si el peligro que enfrentamos es real (un terremoto, por ejemplo), este mecanismo nos va a ayudar a tomar acción inmediata para sobrevivir; pero si el peligro no es real (hablar en público) y es un miedo irracional (ya que no necesitamos huir o luchar para enfrentar nuestro miedo), entonces hay que aprender a regular nuestra emoción y utilizarla para resolver el conflicto.

La ansiedad “normal” es un indicador de que algo no está bien. Es importante aprender a reconocer esta emoción ya que nos llevará a investigar qué está sucediendo dentro de nosotros. Siempre hay que preguntarnos “¿Para qué llego la ansiedad?” y saber que una vez que identifiquemos el motivo, esta se va a ir. Ninguna emoción se queda para siempre, pero siempre tienen un motivo de ser.

Hay varios tipos de trastornos de ansiedad pero vamos a enfocarnos en el más general. ¿Qué es el Trastorno de Ansiedad Generalizada según el DSM-V? : “Ansiedad y preocupación excesivas, persistentes y que las personas tienen dificultades para controlar, sobre diversos acontecimientos o actividades y que se asocian a tres o más síntomas de sobreactivación fisiológica. La ansiedad y preocupación deben estar presentes la mayoría de días durante un mínimo de seis meses.”

¿Cómo saber si estos miedos y angustias que siento son “normales” o patológicos? Todos alguna vez nos hemos sentido inquietos, angustiados o nerviosos por alguna situación. Cuando estas sensaciones y sentimientos me ayudan a solucionar un problema, o a evitarlo de manera eficaz y permanente, muy probablemente estemos hablando de una ansiedad sana. Para ser considerado un posible trastorno, estos sentimientos pueden ser agudos al grado de que me paralizan como en un ataque de pánico; pueden ser crónicos, es decir, que no los puedo quitar; pueden ser una reacción desproporcionada a un suceso y pueden interferir en diferentes aspectos de mi vida (relaciones, trabajo, hábitos).

Si crees que lo que tienes es un trastorno de ansiedad, es importante que consultes a un profesional de la salud mental para tratarte.