Miguel

02-09-2018

Catarsis

Que tal, mi nombre Miguel y tengo 28 años. Siempre he sabido que padezco de TDAH (trastorno de déficit de atención con hiperactividad), pero nunca me mediqué por eso.

Mi ansiedad se detonó, parte por el TDAH y otra parte por una relación dañina con mi ex novia que padece de trastorno borderline de personalidad.

Un día, tras una discusión con ella mi cuerpo estalló: sentía el corazón a mil por hora, hormigueo en los brazos y cara,sudaba frío y me dolía la cabeza, por lo que decidí agarrar mi coche e irme a mi casa. En el camino sentí mucha angustia porque pensaba que me iba a morir de un infarto.

Decidí marcarle a mi pediatra, pues no sabía que me pasaba y era el único doctor de confianza, quien me dijo que intentara respirar dentro de una bolsa de papel “como las del Doctor Chapaín” y que buscara a un psiquiatra porque seguramente era ansiedad por el alcohol de la noche anterior. Eran tan fuertes los síntomas que estuve a punto de manejar a urgencias.

La semana siguiente fui con el psiquiatra al cual le platiqué mis síntomas. Me explicó que no era nada malo, que efectivamente eran ataques de ansiedad, y que se habían disparado.   por mi relación tan dañina con mi ex novia y el TDAH.

Auqnue dejé tomar alcohol y terminé mi relación con mi exnovia, seguía teniendo ataques de ansiedad. Gracias a mis sesiones con el psiquiatra, mientras seguía con mis sesiones con el psiquiatra descubrí que también me daban simplemente por no sentirme seguro en algún lugar o situación, por lo que decidí empezar a tomar medicamento. En esa ocasión me recetaron Citalopram. Como a las dos semanas empecé a notar que la ansiedad disminuyó.

También aprendí a combatir mi ansiedad con mis propios métodos: respirar profundo, ponerme en posición fetal, estar en mi casa con la luz apagada o dormir.

Actualmente sigo tomando el medicamento, pero lo más importante es que ya aprendí que situaciones y lugares debo evitar porque me hacen sentir incómodo y a disminuir la cantidad de alcohol.

Me he perdido de muchas cosas a causa de mi ansiedad; recuerdo una vez que iba a ir a comer con mi mamá y empecé a sentir hormigueo en la cara, lo cual me hizo saber que se acercaba un ataque de ansiedad y tuvimos que regresar a la casa donde me iba a sentir seguro.

Hoy en día, puedo decir que me siento más tranquilo y que estoy seguro que existe una solución, y sobre todo, descubrí que no tiene nada de malo ir al psiquiatra y que no estoy loco.

Ánimo! Si puedes vivir como antes.