¿Y si...? 

29-01-2019

Catarsis

He dependido mis decisiones de vida en esa simple pregunta, cambiando mi rumbo tantas veces, con miedo a pisar en un lugar equivocado, a arrepentirme, y en todas esas mismas ocasiones , no ha pasado absolutamente nada de lo que me daba terror. 

¿Y si no soy suficiente? 
¿Y si me caigo al entrar? 
¿Y si hay una balacera y estoy en medio? 
¿Y si no le caigo bien? 
¿Y si critican la manera en la que me vestí? 
¿Y si explota el volcán y estoy cerca? 
¿Y si me secuestran? 

Todas estas preguntas tenían de fondo miedo y pensamientos catastróficos que eran casi imposibles o imposibles de pasar, logrando que dejará de vivir y solo existiera. Evitando cualquier mínimo riesgo que pudiera ponerme en peligro física o mentalmente. 

Me negué a salir de mi casa , me negué a manejar , me negué a viajar , me negué a enamorarme, me negué a tener amigos , me negué a disfrutar y me dediqué a existir. 

No puedo recordar exactamente que fue lo que me convenció de cambiar y decidir enfrentarme a mi misma, pero llegó el día en el que me cansé, y empecé a reflexionar.

“Tengo solo una vida y la estoy desperdiciando con miedo, algo que ni siquiera existe , que yo lo creo y que yo decido que tan grande o pequeño es , que tan real o que tan fantástico, evitar ponerme en el más mínimo riesgo está terminando con mi cabeza, algo estoy haciendo mal” 

Leí en alguna parte que mente controla cuerpo y me clavé con esa idea hasta que entendí que mente controla mente , por más raro que suene , empecé a entender cómo funcionaba mi cabeza , porque me daban tanto miedo las cosas , que recuerdos de la infancia revivían, y cuando empecé a conocerme más y a aceptarme , decidí también hacer trampa con mi cerebro. 

En una de mis terapias me recomendaron un ejercicio DIARIO para poder controlar mis pensamientos negativos, porque nuestra salud física y mental no sólo depende de lo que comemos , si no también de lo que pensamos y hacemos. 

Ese ejercicio que me tarde en hacer y confiar en el y hasta me reí del psicólogo , ha logrado un cambio magnífico en mi vida y es algo que nunca dejare de hacer. 

Consiste en ponerte una liga de hule en la muñeca, durante una semana cada que escuches esa voz en tu cerebro diciéndote algo tienes que darte “un ligazo” no tiene que ser fuerte solo un leve golpecito, la siguiente semana solo lo harás con pensamientos negativos , esos que te preguntes ¿me sirve de algo pensar en eso? Y la tercera semana y el resto de tu vida , cuando tengas un pensamiento  negativo vas a darte un ligazo y vas a cambiarlo por uno positivo, ejemplo “seguro me va a ir fatal en la entrevista y se van a reír de mi” (ligazo) “estoy preparada para esto, he practicado y me va a ir muy bien”. 

Después de probar miles de terapias , ejercicios , medicamentos , una simple liga de hule logró que yo pudiera tener dominio de mi mente y esa pequeña liguita me ha acompañado ya por mas de 4 años , recordándome que ni el psicólogo más fregón , ni la medicina mas fuerte van a poder más que mi esfuerzo.

No necesité de un milagro ni de una terapia carísima, simplemente de hacer trampa con mi cerebro, todos esos ¿y si....? Ahora se han convertido en positivo, y a pesar de que algunas decisiones me sigan dando miedo, las hago con miedo, hoy estoy convencida de que jamás quiero regresar a existir y quiero dedicarle mi vida a VIVIR.