El psiquiatra

15-10-2019

Catarsis

Ya les había contado que llevo desde los 15 años medicada (ahorita tengo 30 años). Para no hacerles el cuento largo, cuando mis síntomas se volvieron tan fuertes que mis papás ya no podían ayudarme su reacción lógica fue llevarme con un psiquiatra del cual les habían hablado bien porque trató a mi abuelo.

Después de la primera consulta salí tomando dos antidepresivos y un ansiolítico, además de la recomendación de una psicóloga. Ahí no me dieron opción sobre tomar o no medicinas, por lo que para mí nunca fue un tabú ni algo malo. Y hasta hoy en día pienso así; no encuentro la necesidad de sufrir gratis si hay algo que nos puede liberar de los síntomas tan horribles de la ansiedad (siempre y cuando se acompañe de una terapia, sino es como si nos ponemos un curita en vez de tratar el problema de raíz)

Fui con ella y sólo recuerdo que me sacó un libro y me enseñó como cada dolor del cuerpo tiene que ver con algo de nuestra mente. En ese momento me dolía la muñeca y según ella era por algo que me estaba pasando emocionalmente, no me hizo sentido y no sentí nada de química con ella por lo que nunca más regresé.

Unos meses después fui con otra psicóloga que le recomendaron a mi mamá porque la hija de una amiga suya iba con ella.

No me acuerdo de las primeras sesiones, pero con ella si decidí regresar y hasta hoy en día es mi psicoterapeuta y sinceramente no sé que haría sin ella, puedo decir que es lo que más me ha ayudado en este proceso que ha sido muy lento pero seguro. 

Sinceramente ni siquiera recuerdo si me sentía mejor con las medicinas pero seguí con el mismo psiquiatra y medicinas por 6 o 7 años pensando que era la mejor elección para mi.

Durante este tiempo, la ansiedad iba y venía, no recuerdo nunca haber estado libre 100%. De repente dejaba las medicinas por mi cuenta porque me sentía bien y como consecuencia venían los peores meses de ansiedad.

En ese tiempo todavía no entendía lo que me pasaba, no sabía lo que sé hoy en día sobre mis mecanismos de defensa ni sobre los trastornos de ansiedad. El trabajo que llevaba con mi psicóloga era aún muy superficial y faltaban años para llegar al fondo de lo que me sucedía, además estaba en plena adolescencia lo cual empeoraba las cosas.

Nunca me sentí cómoda con el psiquiatra, así que cuando me encontré a un doctor en una reunión familiar aproveché para preguntarle sobre mi caso y me dijo que me habían medicado pésimo. Apenas hace unos meses reafirmé que estaba en lo correcto porque mi psicóloga me dijo que a ella nunca le cayó bien tampoco y que recuerda como en mis peores crisis el no estaba disponible para mi y que incluso en algún momento ella habló con el y no mostró ningún interés (mientras yo sentía que moría de un ataque de ansiedad). Supongo que en ese momento no dijo nada porque no era su papel, eran tratamientos diferentes y ese psiquiatra fue decisión de mis papás.

Después de esa reunión familiar fui con otra psiquiatra. Me cambió el antidepresivo y me dejó el mismo ansiolítico. Era muy dura conmigo, yo siempre decía que le caía mal porque no me respondía en fines de semana. Pero la medicina me caía bien y confiaba en ella. Cometí el error de nuevo de dejar esa medicina porque me sentía bien y después de dos semanas vinieron los dos meses más horribles de ansiedad. Regresé con la psiquiatra y me cambió de nuevo el antidepresivo. Con ella estuve otros 6 años aproximadamente, hasta que decidí que quería aun cambio porque quería a alguien más cálida y que me hiciera sentir segura de que en una crisis, aún en fin de semana, me respondería.

Igual hace poco mi psicóloga me dijo que lo hacía porque el ponerme límites era parte de mi tratamiento.

Fui con un doctor amigo de mi familia. Es un gran psiquiatra, y me caía muy bien. La confianza con el estaba y era muy cálido. De nuevo me cambió de medicinas, la diferencia es que el ansiolítico ya sólo lo tomaba en caso de emergencia. Fui con el un par de veces, pero fueron meses muy difíciles para mi, no me sentía bien, tenía ansiedad todo el día por cosas que no entendía. Por cualquier detalle sentía que se me iba a salir el corazón y nunca me tomó en serio.

Intente dejar la medicina y me sentí peor, la retomé y no mejore tanto. El doctor me decía pues sólo tienes que tomar una decisión sobre lo que tienes que hacer con tu vida para que se te quite la ansiedad, no puedes depender siempre de medicinas (tiene un punto, pero de verdad no me sentía bien y parecía no importarle).

Con todo el dolor de mi corazón, porque como persona lo quiero mucho, tomé la decisión de cambiar de nuevo de psiquiatra.

Por fin puedo decirles que me siento 100% cómoda con mi psiquiatra. Me cambió de medicina y siempre está al pendiente de mi, y créanme que a veces puedo ser muy latosa.

Después de 4 meses con ella me siento mejor que nunca y me tomó 15 años y 4 psiquiatras encontrarla. 

Y si llegaron hasta acá, lo que les quiero decir es que no tienen porque quedarse con el primer doctor o psicólogo que vean. Si no hay química, no confían en ellos o hay algo que no les gusta, al que sigue! No tiene nada de malo cambiarse. Con cualquier otra enfermedad podrían pedir una segunda opinión, entonces ¿porque en este caso no?.